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ENFOQUE
La OPS actúa en la crisis de Haití
En respuesta a la crisis ocurrida en torno a la salida del ex presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, a finales de febrero, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) movilizó a más de 70 funcionarios de su sede y de la representación en Puerto Príncipe para colaborar con otros trabajadores de socorro a fin de restablecer los servicios esenciales de salud.
Haitianos pobres saquean el comercio luego del colapso del gobierno de Aristide, ocurrido en febrero.
Durante el estallido de violencia que condujo a la salida de Aristide y continuó luego de ésta, muchos de los hospitales y dispensarios de Haití (cuyas dotaciones en personal y equipos ya eran insuficientes) fueron saqueados y destruidos, y algunos miembros del personal fueron asesinados. Los servicios públicos colapsaron como resultado del derrumbe del gobierno, con lo cual quedaron interrumpidos los suministros de agua y electricidad. Aunque algunos hospitales privados siguieron funcionando, los establecimientos públicos —de los que dependen la mayoría de los haitianos— quedaron gravemente deteriorados.
"Desde enero no se habían pagado los sueldos, se habían robado los equipos y las camas y el personal del hospital estaba atemorizado porque a algunos los habían amenazado allí mismo en el hospital", dice Dana Van Alphen, asesora regional de la OPS en preparativos de emergencia.
Luego de una evaluación de las necesidades que efectuaron las misiones para encontrar los hechos, desplegadas en todo Haití, el equipo de la OPS estableció un sistema básico de coordinación que asignaba a reconocidas organizaciones internacionales y no gubernamentales la función de reanudar los servicios en varios establecimientos de salud.
Entre los participantes se encontraban USAID, UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos, el PNUD, ONUSIDA, organizaciones no gubernamentales como Médicos sin Fronteras, Médicos del Mundo, Oxfam, CARITAS, la Cruz Roja Haitiana y Servicios Católicos de Socorro, y autoridades locales de salud.
El sistema PROMESS de la OPS, establecido en 1992 para almacenar suministros de vacunación en Haití, fue utilizado para coordinar la distribución de medicinas, entre ellas las vacunas para reemplazar las que se perdían cuando la cadena de frío quedaba interrumpida por falta de energía eléctrica.
El Sistema de Manejo de Suministros Humanitarios (SUMA) de la OPS también se desplegó para ayudar en la distribución de suministros de socorro, entre ellos seis toneladas de materiales médicos que llegaron en las primeras tres semanas de marzo. El sistema automatizado recopila información acerca de los suministros que llegan a aeropuertos, puertos marinos y fronteras, y el equipo de SUMA asigna prioridad a cada artículo basada en la forma en que satisface las necesidades de las víctimas de desastres.
Por medio de su Área de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastre, la OPS también desempeñó una función primordial al movilizar unos $3,7 millones en fondos de socorro de fuentes internacionales. Los fondos ayudarán a continuar restableciendo los servicios en los principales hospitales y dispensarios públicos y subsidiarán los costos de equipos y medicamentos esenciales.
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